LITERATURA Y ÁMBITO DIGITAL. DERECHOS Y CREATIVIDAD

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En estos momentos de grandes cambios en el sector del libro con la irrupción de la edición digital la AELC, junto con
la ACEC han organizado, los días 9 y 10 de junio, unas jornadas sobre los retos que plantean los nuevos
apoyos. En esta circular os hacemos un resumen.

La primera de las dos jornadas estuvo integrada por dos mesas redondas: Nuevos formatos, nuevos negocios y Derechos digitales. La primera mesa redonda contó con la participación del profesor y experto en edición digital Xavier Badosa y del director de las plataformas edi.cat y edibooks.com, Enric Faura, moderados por el crítico y traductor Valentí Gómez y Oliver. Xavier Badosa hizo un extenso, muy informativo e interesante repaso a los varios formatos y dispositivos de libro digital, desde el primero Pockett ePub, hasta los dispositivos iPad o Kindle, pasando por el estándar OEB (Open EBook) o el mobipockett. Según Badosa, se tendría que tender a una homogeneización de softwares para que se puedan leer libres digitales con dispositivos diversos y que contemplaran dos vertientes: el más literario, con un texto más fijo, y un tipo de libro digital más interactivo que incorpore todo tipo de formatos como el vídeo, el sonido, el audio, etc., dirigido al libro infantil, las guías de viaje, de cocina, etc. En este segundo corriendo entrarían proyectos en fase de desarrollo, como el Blio.
A continuación, Enric Faura expuso un panorama de la situación actual de la edición digital, muy confusa y con muchos campos abiertos, puesto que estamos ante un cambio de paradigma con los nuevos productos editoriales, y el que tienen que hacer los editores es encarar este paradigma o ponerse en contra y continuar editando como las últimas décadas, porque el negocio empieza a tener visibilidad: en los EEUU la edición digital supone un 8-9% del total. Faura expuso toda una serie de preguntas que encara no tienen respuesta, y que nadie sabe como se responderán. Preguntas relacionadas con el modelo de negocio y el papel del autor en estos nuevos formatos. Según Faura, nos habrá que adaptarnos al nuevo paradigma y establecer mecanismos porque autor y editor puedan continuar viviendo de su trabajo.
La segunda mesa redonda, Derechos digitales, contó con la participación de expertos en los nuevos derechos digitales y las entidades de gestión. Así, intervinieron el abogado Mario Sepúlveda, la directora general de CEDRO y documentalista Magdalena Próxima, y la profesora experta en derechos de autor Raquel Xalabarder. Moderó la conversación el presidente del AELC, Guillem-Jordi Graells.
Comenzó la mesa Raquel Xalabarder, quién hizo un breve resumen de los varios tipos de derechos digitales, de las licencias, y de como los autores pueden acceder. Xalabarder dijo que la esperanza son las licencias de obra, y que esta es la tendencia para que los autores puedan vivir de su trabajo. Hay que crear licencias y permitir el acceso a la obra digital, porque por la vía de la prohibición se ha demostrado que no se consigue nada. El autor se tiene que adaptar a los tiempos, y aprovecharse de proyectos digitales importantes, como por ejemplo el Google Books.
A continuación, el abogado experto en derechos de autor Mario Sepúlveda ofreció un panorama de la convulsa situación de los derechos de autor en el nuevo paradigma digital y, sobre todo, de los contratos de edición. Dijo que las editoriales ofrecen tipos de modelos de contrato, a menudo muy diferentes entre ellos, y que algunas acaparan el máximo de derechos para poder cederlos a terceros en un futuro. Planteó varias qüestions candentes muy importantes para los intereses de los autores, como por ejemplo el tema de la duración y la expiración de los contratos –que con los nuevos libros digitales tienen que cambiar–, el de la distribución y la comunicación pública, o el del peligro de lesionar la integridad moral de la obra. Sepúlveda finalizó su intervención abogando porque los acuerdos a qué puedan llegar los editores y las asociaciones de escritores puedan ser vinculantes en los contratos de edición.
Magdalena Próximo, directora general de CEDRO, expuso la complicada situación de las sociedades de gestión con la edición digital, y reclamó que los derechos de remuneración dejen de ser voluntarios y pasen a ser obligatorios, puesto que prácticamente nadie los paga, especialmente las instituciones públicas y los centros educativos. Próximo hizo un breve repaso al trabajo que hacen las sociedades de gestión, remarcando la disminución de la recaudación, y por lo tanto del reparto a los autores, debido a los baremos establecidos oficialmente que favorecen las grandes empresas de aparatos reproductores. Acabó pidiendo que las licencias que han creado, de todo tipos y para todos los formatos, sean asumidas por las instituciones y otras entidades para que el autor cobre por la reproducción de su obra.
Ambas mesas redondas contaron con una participación muy activa por parte del público asistente.

SEGUNDA JORNADA
La segunda y última jornada contempló dos mesas redondas: Alternativas al copyright y Nuevas perspectivas en la creación y la innovación de la escritura. En la primera mesa se contó con la participación de tres profesores expertos: Ernest Abadal, profesor de Biblioteconomía y Documentación e investigador sobre publicaciones digitales; Ignasi Labastida, doctor en física y experto en Creative Commons, y Llorenç Valverde, vicerrector de Tecnología de la UOC, moderados y presentados por la escritora Mercè Canela.
El primero a hablar fue Ignasi Labastida, quién explicó en que consistían otras alternativas a las cesiones de derechos, particularmente a través de los Creative Commons y el Copyleft, otra manera de ejercer los derechos por parte del autor. Con el copyright todos los derechos están reservados, y en cambio con estas nuevas licencias es el autor quien decide qué de los derechos se reserva. Se puede partir de una licencia abierta, donde el único que se exige es el reconocimiento, es decir, la citación de la autoría, y a partir de aquí se pueden aplicar varias restricciones, como por ejemplo el uso comercial, la reproducción, la comunicación pública, etc.
A continuación Ernest Abadal complementó Ignasi Labastida hablando de casos prácticos donde el uso de las licencias Creative Commons han tenido eco y éxito, y que la cesión gratuita por internet no ha impedido vender miles de ejemplares en formado papel. También dijo que se calcula que un 10% del total de revistas científicas de todo el mundo ya se publican con este tipo de licencias. Abadal acabó su intervención señalando que la gran ventaja que tienen estas licencias es que permiten una gran difusión de la obra y llegar al máximo de público.
Llorenç Valverde, de su parte, defendió, desde su vertiente académica, que el conocimiento tiene que estar al alcance de todo el mundo, pero nunca sin dejar de banda el autor y su remuneración. Explicó brevemente que el copyright y los derechos de autor surgieron en Inglaterra a finales del s. XIX, cuando unos editores querían defender sus publicaciones de las copias que los hacían algunos colegas escoceses, y distinguió claramente entre los intereses de la industria y los derechos de autor, unos autores que a menudo quedan desamparados. También distinguió entre dos tipos de autores: el profesional y que por lo tanto quiere vivir del que escribe, y aquel a quien le interesa más que su obra tenga el máximo de difusión y que pone más en segundo término la retribución por la obra.
En el coloquio que se estableció a continuación surgieron varios temas y preguntas pero, sobre todo, como se retribuiría los autores en el nuevo paradigma digital. Se dijo que ahora mismo el tema no está nada definido y que se tienen que buscar soluciones imaginativas que seguramente no tendrán nada que ver con las fórmulas actuales.
Las jornadas se cerraron con la mesa redonda Nuevas perspectivas en la creación y la innovación de la escritura, con la participación de la profesora de Teoría de la Literatura y experta en literatura digital Laura Borràs, y Ramon Dachs, autor que ha escrito literatura convencional y literatura digital.
Laura Borràs hizo un repaso exhaustivo e interesando del que supone la literatura digital y como las tecnologías digitales transforman la manera de acercarse al hecho creativo. Señaló que el nuevo paradigma ofrece la oportunidad de adentrar- se en unos nuevos tipos de creación, a pesar de que la literatura digital es sólo un complemento de la convencional, otra manera de crear. Habló de varios autores que trabajan en literatura digital, pero dejando claro que estos nuevos formatos y el tradicional, el del papel, se complementan y se contaminan mutuamente. Finalmente habló de Hermeneia, un portal donde se recogen las obras digitales.
Ramon Dachs habló de sus dos obras digitales: los Poemas Intermínims y el Intertarot de Marsella, dos obras provenientes de poemarios en papel que, reinterpretados y ademanes sobre formato digital adquieren toda una serie de nuevas maneras de leerlos y de acercarse. Dachs explicó que el reto siempre es encontrar la forma adecuada, el formato más adecuado, para aplicar un concepto, y a veces el formato tiene que ser en papel, convencional, o digital y virtual.
La mesa redonda se acabó con un diálogo entre la moderadora, la periodista y narradora Ada Castells, y los dos ponentes, que remarcaron que los autores digitales ahora mismo no buscan el rendimiento económico inmediato y que la prioridad en estos estadios iniciales se encamina más bien hacia la experimentación y la exploración de las posibilidades digitales.